EL DIARIO DE SEVILLA

mi resumen de prensa

Diferencias de Sevilla

Las dos Orillas

José Joaquín León

Publicado en Diario de Sevilla, 31 de enero de 2010

Sevilla es diferente del resto de España, para bien y para mal; últimamente no es para muy bien. Mientras en todo el país descendieron el año pasado los muertos en accidentes de Tráfico, y Pere Navarro estaba muy contento, en la provincia sevillana aumentaron un 25,4% las víctimas mortales, por “distracciones”, según la DGT, no porque las carreteras sean de las más peligrosas y anticuadas.

Este es un dato funesto. Pero hay otros casos. Por ejemplo, mientras en el resto de España los partidos no quitan a sus alcaldes de las listas, excepto cuando ellos mismos deciden retirarse, en Sevilla el PSOE busca candidato para relevar a Monteseirín, sin que aparezca ninguno de tronío. Mientras en todas las ciudades civilizadas están en un tiempo de mayor respeto al patrimonio arquitectónico, aquí hemos vuelto a las andadas de la modernidad malentendida, con las Setas de la Encarnación, que son caras y duras. Mientras en todas las ciudades donde hay metros sirven para conectar los centros urbanos con las periferias, aquí se proyecta para no pasar por el centro. Mientras las obras públicas generan satisfacción, porque hacen mejorables las ciudades, aquí causan indignación y se consideran un problema en las encuestas, porque dejan las cosas peor que antes.

Esta ciudad tiene sus costumbres peculiares, por eso no la entiende el primero que llega a Santa Justa o al aeropuerto. En la Semana Santa, mientras se habla todos los años de ampliar la carrera oficial, sabiendo que no se ampliará nunca, se dedican a vender y revender sillas y palcos por internet, aunque está prohibido. ¿Y qué me dicen del Palacio Arzobispal? Mientras en Córdoba aún tienen un obispo Asenjo que en Sevilla ejerce de arzobispo, predicando funciones principales de negro y de capa, el anterior arzobispo de Sevilla, siendo cardenal y Amigo, fue retirado de urgencia. Unos tantas prisas y otros no. Pero bueno, siempre nos quedará un Parque de Arte Sacro, no sé para qué.

No entro en las contradicciones del caso de Mercasevilla, que es una curiosidad. O en las deudas de Tussam, que también se las traen finas. Ni siquiera me referiré a la Navidad, cuando deberían potenciar el comercio, pero lo dejan aislado y se les olvida iluminar calles comerciales, como Francos, mientras se llevan luces a otras zonas donde no hay ni una tienda. Las diferencias de Sevilla gustarán a los taurinos, porque aquí están reformando a fondo la Maestranza, mientras en Cataluña quieren prohibir los toros.

El Sevilla ya está en semifinales de la Copa del Rey, ganando los partidos fuera y perdiendo en casa. El mundo al revés se puso al derecho aquí. ¿O es al contrario? Aquí cambian los nombres, pero no hay cambio en la Plaza Nueva, que es una plaza vieja.

31 / enero / 2010 Publicado por | Uncategorized | Dejar un comentario

Libertad de Expresión según Carlos Colón

Me permito copiar el artículo que publica Carlos Colón en Diario de Sevilla hoy 27 de enero de 2010 sobre el libro de estilo de Teleserín (como él llama a la TV del gobierno municipal de Sevilla) para poder discrepar ya que, por error u omisión, queriendo o sin querer, se han censurado no se han publicado comentarios por discrepar del papel de victimas que él asigna a los periodistas de la TV del gobierno municipal de Sevilla.

Este es el artículo:

NO hacía falta que se hiciera público el Manual de Estilo (en este caso: conjunto de instrucciones para evitar que el Error y el Enemigo en cualquiera de sus formas se infiltre en la televisión municipal, en otros tiempos conocido como Listas de Proscripción en la Roma de Sila, Syllabus Errorum en el Vaticano del siglo XIX o Black List en el Hollywood de los años 50) para que supiéramos como actúa "Telerín, la televisión de Monteseirín". Bastaba con verla. Eso sí: antes de que al poco de la medianoche el canal deje de ser el Nodo de la Plaza Nueva o, por agradar al socio de gobierno, el Soiuzkinocronika (productora estatal de noticiarios de la URRSS) municipal y, afectado por el síndrome de la Cenicienta que a las doce convertía los caballos en ratoncitos y la carroza en una calabaza, este faro de la libertad, esta luz de la verdad, este altar de la objetividad y este aula pública de difusión de la cultura se convierta en una teletienda que anuncia -en singular coincidencia con lo que hacen sus emisiones- alzas invisibles capaces de hacer pasar a los enanos por gigantes.
Para saber que el gobierno local ocupa el 39% del espacio de los informativos y la oposición el 0,9% o que Monteseirín ocupa el 21%, Rodrigo Torrijos el 18% y Zoido el 1,8% no hace falta cronómetro: basta darse una vuelta de vez en cuando por el canal. Ya dice el Manual de Estilo que se emitirán las declaraciones de los líderes políticos del gobierno y de la oposición "cuando éstas sean relevantes", sin especificar qué suprema instancia infalible decide cuándo se manifiesta tal relevancia. También se dice en el Manual que para que se informe sobre las actuaciones judiciales éstas "deben ser fruto de actuaciones públicas de la Fiscalía o de sentencia de los magistrados, pero en ningún caso se deben difundir actuaciones de un sumario que no ha sido concluido". Como escribía ayer el compañero Claudio J. Castillo, "la poca cabida que tiene el caso Mercasevilla en la parrilla de Giralda TV tiene, pues, un argumento de peso que la respalda".
Estas cosas entran en contradicción con las buenas intenciones manifestadas por otros apartados del Manual -que tiene la deferencia de llamar a los ciudadanos "accionistas" de la cadena", ¡y tanto que lo son, con sus impuestos!- en los que se hace un canto a la objetividad y la pluralidad. Pero es sabido que este Ayuntamiento le tiene menos miedo a las incoherencias y las contradicciones que Joselito a los Miura. Dicho sea todo con el mayor respeto y consideración hacia los profesionales que son víctimas, no agentes, de este estado de cosas.

Y discrepo, porque la obediencia debida es solo para el campo militar; sin embargo, algo tan defendido por Carlos Colón en otros asuntos como  la objeción de conciencia también sería de aplicación en este caso. Los valores de información veraz y objetiva para el periodista son asimilables a la defensa de la vida para los médicos, cada uno a su nivel, personal y profesional.

27 / enero / 2010 Publicado por | Uncategorized | 1 comentario

   

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